domingo, 29 de enero de 2012

miércoles, 25 de enero de 2012

Feliz

Tengo un as en la manga,
es un chico guapo que aparece en mi cama,
tengo un as en la manga,
dígame usted cómo se llama,
con qué fabrica sus sueños,
si tendrá alkguien a quien regalarle esos ojitos,
conocerle quiero pa' comerme con él el mundo entero.

¡FELIZ!

jueves, 19 de enero de 2012

Solo mía

Mío:
Es tan dura esa palabra, la aprendemos a decir desde niños (ese juguete es mío, esa comida es mía...) que quizás lo aprendimos de los mayores (no toques el ordenador que es mío...)

Mi:
Esa palabra tan sutil y tan comprometida a su vez...

Pues ahora la voy entendiendo, me va conquistando y siento que me lo merezco.

Mi vida.
Mi Galicia.

Voy con los ojos abiertos,
comniéndome Galicia,
de foto en foto.

viernes, 13 de enero de 2012

Vaya mierda

Jodido Madrid,
Jodido cielo, ¿por qué tienes que existir?
si algo no existe no se le extraña.

Te echo de menos,
justo ahora, joder,
necesito caña,
necesito un puto abrazo.

Mimos, palabras, todo es un saco de dulces promesas se evaporan cuando más las necesito.
Y me lleva a dudar.
Y no es el momento de cuestionar.
Joder, solo quiero llorar,
aunque sea por un momento, ser la persona más egoísta del mundo y llorar por aquello que no está en su lugar.

Vaya mierda...

lunes, 2 de enero de 2012

Frente a frente

Mírame a los ojos,
dime ahora que crees en mí,
que pondrías en mí toda tu confianza.

No puedes, ni aunque quisieras,
no siento dolor, rabia y pena,
me incomoda que me quieras proteger,
meterme en esa jaula donde no pueda crecer.

Lo que siento es miedo,
miedo a que tengas razón,
miedo a que sientas dolor,
miedo a que me explote el corazón,
por vivir guiada por el miedo y la razón.

La vida es demasiado corta para vivirla con miedo

Ella...
atrapada en una esquina,
cierra los ojos y se abraza,
se retuerce de frío.

Piensa...
que le echa de menos,
que sigue oliendo cada poro de su piel.

Recuerda...
el olor de su sexo,
las cosquillas al resucitarse y no entenderlo.

Extraña esos versos genuinos,
extraña esos besos matutinos.

Ella... que no creía en el amor,
se pellizca para despertar,
dejar de soñar,
pide en silencio su guitarra,
y a él le dedica esta canción.