Sola, rodeada de gente y por dentro... ¿vacía?, hay un témpano gélido que me protege. Quisiera romperlo, beberme los trocitos de hielo, pero tengo miedo a esos cristales, me machacan, me desangran. Se clavan, quitándome la vida, las ganas.
Ando como un zombie, dibujando caminos que van a la nueva ciudad de destino:
c/Alguna parte.
Con el nuevo copiloto:
Mr. Insulso.
Con mi nueva filosofía:
El escepticismo.
¿Qué fue de aquella niña de ojos inocentes que sonreía siempre a la gente? A veces se la ve pasear con la mirada perdida, habla sola, le da igual lo que piense la gente de sus propias paranoias.